Calculando el Ahorro Necesario para la Compra de una Vivienda

Uno de los principales obstáculos para los jóvenes al acceder a la vivienda es la falta de ahorros para la compra.

Los bancos, que generalmente ofrecen hipotecas de hasta el 80 % del valor de tasación del inmueble, plantean un reto significativo.

No obstante, existen programas como “Mi Primera Vivienda” en Madrid, que brindan a los menores de 35 años acceso a hipotecas del 95 %.

En esta entrada, abordaremos cuánto dinero deberías tener ahorrado para comprar una casa, considerando no solo el porcentaje para la entrada sino también otros gastos esenciales.

¿Cuánto Ahorrar para Comprar una Casa?

Los expertos sugieren que lo ideal es contar con un ahorro de aproximadamente el 35 % del valor de la vivienda. Por ejemplo, si la casa que deseas comprar cuesta 150.000 euros, lo recomendable es tener unos 22.500 euros ahorrados. Este monto cubriría más que el 20 % del valor del inmueble, permitiendo así afrontar el 80 % que probablemente te financiará el banco y dejando un margen para los gastos adicionales e impuestos relacionados con la compra.

Gastos e Impuestos en la Compraventa:

Además del precio de la vivienda, es esencial tener en cuenta otros gastos significativos:

Para viviendas nuevas:

El IVA, que es el 10 % del valor de compra (por ejemplo, 15.000 euros para una vivienda de 150.000 euros).

En Canarias, se paga el Impuesto General Indirecto Canario del 6,5 %.

Para VPOs, el IVA se reduce al 4 %.

Para viviendas de segunda mano:

El Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, que varía según la comunidad autónoma.

El IBI del año en curso.

La Plusvalía Municipal y los costes registrales de la inscripción.

Estos gastos adicionales pueden sumar alrededor de 9.000 euros. También hay gastos comunes tanto para viviendas nuevas como de segunda mano, incluyendo los de notaría, escritura, tasación y comisiones de apertura, aunque algunas entidades bancarias pueden asumirlos.

Al planificar la compra de una vivienda, es crucial no solo considerar el precio del inmueble, sino también los impuestos y gastos asociados. Además, una vez firmada la hipoteca, deberás afrontar las cuotas mensuales y otros gastos como la cuota de la comunidad de propietarios, posibles derramas y las reformas que desees realizar en la vivienda.